jueves, 16 de agosto de 2012

 VILENCIA CONTRA LA MUJER
La violencia contra la mujer es todo tipo de violencia ejercida contra la mujer por su condiciĆ³n de mujer. Esta violencia es consecuencia de la histĆ³rica posiciĆ³n de la mujer en la familia patriarcal, subordinada al varĆ³n, carente de plenos derechos como persona. La violencia contra la mujer presenta numerosas facetas que van desde la discriminaciĆ³n y el menosprecio hasta la agresiĆ³n fĆ­sica o psicolĆ³gica y el asesinato. ProduciĆ©ndose en muy diferentes Ć”mbitos (familiar, laboral, formativo,..), adquiere especial dramatismo en el Ć”mbito de la pareja y domĆ©stico, anualmente decenas o cientos de mujeres son asesinadas a manos de sus parejas en diferentes paĆ­ses del mundo.
Al menos una de cada tres mujeres en el mundo ha padecido a lo largo de su vida un acto de violencia de gĆ©nero (maltrato, violaciĆ³n, abuso, acoso,ā€¦) Desde diversos organismos internacionales se ha resaltado que este tipo de violencia es la primera causa de muerte o invalidez para las mujeres entre 15 y 44 aƱos.

dia internacional contra el maltrato ala mujer
El 25 de Noviembre es el dĆ­a internacional contra la violencia a la mujer. La  violencia contra la mujer es una de las mĆ”s vergonzosas violencias, agrediendio a alguien que es mas dĆ©bil que tu; ya que es una violaciĆ³n de los derechos humanos.
En el video de arriva vemos como una niƱa de unos 8 o 9 aƱos ve normal cuando juega a mamĆ”s y a papĆ”s que el padre agreda a su mujer. Y ella cree que eso es normal en las familias.

La violencia contra la mujer tratada en los organismos oficiales

En 1993 las Naciones Unidas reconocĆ­an Ā«la urgente necesidad de una aplicaciĆ³n universal a la mujer de los derechos y principios relativos a la igualdad, seguridad, libertad, integridad y dignidad de todos los seres humanosĀ». TambiĆ©n reconocĆ­a el papel desempeƱado por las organizaciones en pro de los derechos de la mujer, organizaciones que facilitaron dar visibilidad al problema.
Siendo la violencia contra la mujer un problema que afecta a los derechos humanos, que Ā«constituye una manifestaciĆ³n de relaciones de poder histĆ³ricamente desiguales entre el hombre y la mujer, que han conducido a la dominaciĆ³n de la mujer y a la discriminaciĆ³n en su contra por parte del hombre e impedido el adelanto pleno de la mujer, y que la violencia contra la mujer es uno de los mecanismos sociales fundamentales por los que se fuerza a la mujer a una situaciĆ³n de subordinaciĆ³n respecto del hombreĀ», ve la necesidad de definirla con claridad como primer paso para que, principalmente los Estados, asuman sus responsabilidades y exista Ā«un compromiso de la comunidad internacional para eliminar la violencia contra la mujerĀ».
La declaraciĆ³n incluye seis artĆ­culos en los que se define la violencia contra la mujer y las formas y Ć”mbitos de esta violencia, al tiempo que enumera los derechos de las mujeres para alcanzar la igualdad y su pleno desarrollo e insta a los Estados y organizaciones internacionales a desarrollar estrategias y poner los medios para erradicarla.
En el mismo sentido, el 5 de marzo de 1995, se adoptĆ³ la Ā«ConvenciĆ³n Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer: ConvenciĆ³n de Belem Do ParaĀ».

RaĆ­ces de la violencia contra la mujer

La violencia contra la mujer estĆ” ligada a la consideraciĆ³n de la mujer que se desprende de la familia patriarcal. La humanidad en sus orĆ­genes pudo estar constituida por comunidades matriarcales, asĆ­ lo expuso Lewis Henry Morgan, considerado uno de los fundadores de la antropologĆ­a moderna, en su libro La sociedad primitiva en 1877. De acuerdo con Federico Engels, Ā«la aboliciĆ³n del derecho materno fue [pudo ser] la gran derrota del sexo femeninoĀ». Actualmente la familia patriarcal puede aparecer desdibujada tras siglos de esfuerzos de la mujer por emanciparse; en sus orĆ­genes, convirtiĆ³ a la mujer en objeto propiedad del hombre, el patriarca. Al patriarca pertenecĆ­an los bienes materiales de la familia y sus miembros. AsĆ­, la mujer pasaba de las manos del padre a las manos del esposo, teniendo ambos plena autoridad sobre ella, pudiendo decidir, incluso, sobre su vida. La mujer estaba excluida de la sociedad, formaba parte del patrimonio de la familia, relegada a la funciĆ³n reproductora y labores domesticas.
En la Roma clĆ”sica, en sus primeros tiempos, es manifiesta la dependencia de la mujer, debiendo obediencia y sumisiĆ³n al padre y al marido.
El paterfamilias tenĆ­a sobre sus hijos en derecho a vida y muerte; podĆ­a venderlos como esclavos en territorio extranjero, abandonarlos al nacer o entregarlos a manos de los familiares de sus vĆ­ctimas si habĆ­an cometido algĆŗn delito; desposarlos y pactar o disolver sus matrimonios. Pero asĆ­ como los varones pasaban a ser paterfamilias cuando morĆ­a el padre, y adquirĆ­an todas sus atribuciones jurĆ­dicas dentro de su familia, las mujeres, por el contrario, iban a permanecer de por vida subordinadas al poder masculino, basculando entre el padre, el suegro y el esposo.
Antonio Gil Ambrona.
Este modelo de familia patriarcal ancestral sufriĆ³ durante la RepĆŗblica y el Imperio numerosas modificaciones. El derecho sobre la vida de la mujer fue abolido. A Ć©sta se le seguĆ­a reservando la pena de muerte en determinados supuestos, pero ya no era el marido el que decidĆ­a sobre ello, siendo la comunidad la encargada de juzgarla. En determinados momentos la mujer llegĆ³ a conseguir una cierta emancipaciĆ³n: podĆ­a divorciarse en igualdad de condiciones con el hombre, dejĆ³ de mostrarse como la mujer abnegada, sacrificada y sumisa y en la relaciĆ³n entre esposos se vio matizada la autoridad del marido. Esto ocurrĆ­a principalmente en las clases altas y no evitĆ³ que la violencia siguiese dĆ”ndose en el seno del matrimonio Ā«dirigida a controlar y someter a las mujeres mediante la agresiĆ³n fĆ­sica o el asesinatoĀ».
Los avances que pudieron darse durante la RepĆŗblica y el Imperio romanos desaparecieron en el periodo oscuro del medievo. Una sociedad que rendĆ­a culto a la violencia, la ejerciĆ³ tambiĆ©n contra las mujeres y estas se convirtieron frecuentemente en moneda de cambio para fraguar alianzas entre familias. Ā«En las clases mĆ”s bajas, ademĆ”s de cumplir con la funciĆ³n reproductora, constituĆ­an mano de obra para trabajar en el hogar y en el campoĀ»
En esta historia han jugado un papel importante las religiones, suponiendo una justificaciĆ³n moral del modelo patriarcal: Ā«Las casadas estĆ©n sujetas a sus maridos como al SeƱor, porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza de la Iglesia y salvador de su cuerpoĀ»

Violencia contra la mujer en la familia

La violencia contra la mujer comienza en la infancia y es en la familia donde principalmente se ejerce esa violencia. La infancia es especialmente vulnerable a la violencia y la niƱa sufre un plus aƱadido por su condiciĆ³n femenina. A la ablaciĆ³n, generalizada en determinadas comunidades e ineludiblemente ligada al sexo femenino, el comercio sexual que puede arrancar ya en el seno de la familia con la venta de la niƱa, o el infanticidio y los abusos sexuales, mĆ”s frecuentemente ligados al sexo femenino, se une una mĆ”s estricta autoridad paterna, ejercida tambiĆ©n por hermanos, y una educaciĆ³n discriminatoria que limita sus expectativas vitales.
El infanticidio femenino es habitual en determinadas culturas. Ā«En la India la proporciĆ³n entre hombres y mujeres es la mĆ”s desigual del mundoĀ».En PakistĆ”n y Bangladesh existen parecidos desequilibrios y en regiones de China el infanticidio femenino estĆ” generalizado. Una percepciĆ³n de la mujer devaluada, costumbres discriminatorias, considerar la educaciĆ³n de las niƱas como una carga y los deseos del padre de perpetuar el apellido mediante un varĆ³n serĆ­an las causas de estos infanticidios. Ā«En algunas zonas de PakistĆ”n ā€“y tambiĆ©n en el vecino AfganistĆ”n- el nacimiento de una niƱa va acompaƱado de ritos de dueloĀ».En China, la imposiciĆ³n del Ā«hijo ĆŗnicoĀ» en 1978, en un paĆ­s con una marcada y ancestral preferencia por la descendencia masculina, multiplicĆ³ este tipo de infanticidios.En la actualidad, la posibilidad de detectar el sexo durante el embarazo ha venido a agravar el problema con abortos selectivos.

Violencia contra la mujer en la pareja

Mujer vƭctima de un ataquecon Ɣcido, en Camboya.
La violencia contra la mujer por parte de su pareja o expareja estĆ” generalizada en el mundo dĆ”ndose en todos los grupos sociales independientemente de su nivel econĆ³mico, cultural o cualquier otra consideraciĆ³n. AĆŗn siendo de difĆ­cil cuantificaciĆ³n, dado que no todos los casos trascienden mĆ”s allĆ” del Ć”mbito de la pareja, se supone que un elevado nĆŗmero de mujeres sufren o han sufrido este tipo de violencia. Estudios realizados en paĆ­ses por desarrollar arrojan una cifra de maltrato en torno al 20%, encontrĆ”ndose los Ć­ndices mĆ”s bajos en paĆ­ses de Europa, en Estados Unidos, CanadĆ”, Australia y JapĆ³n con cifras en torno al 3%

ViolaciĆ³n

Las violaciones son una realidad mundial. Tanto en los paĆ­ses ricos como en los pobres, pese a las diferencias culturales, religiosas y sociales las mujeres siguen consideradas frecuentemente como meros objetos

La violaciĆ³n como arma de guerra

En tiempos de guerra las mujeres se convierten en objetivo para castigar a la comunidad enemiga. Las guerras en Bosnia y Ruanda pusieron de manifiesto la realidad de las violaciones sistemƔticas en tiempos de guerra, en el presente y en la historia.
Nunca se tendrĆ”n cifras ciertas sobre estos hechos, el sentimiento de vergĆ¼enza de las vĆ­ctimas mayoritariamente las mantendrĆ” en silencio y, tambiĆ©n, a estas violaciones, en numerosos casos, les sigue el asesinato. Se estima que por cada denuncia se han producido cien casos no denunciados. En la guerra de la antigua Yugoslavia, la comisiĆ³n Warburton calculĆ³ el nĆŗmero de vĆ­ctimas en 20.000, mientras algunas ONGs elevaban esta cifra a 50.000. El portavoz de la ComisiĆ³n de Derechos Humanos de la ONU, Tadeuz Mozoviecki, y el informe elaborado por la comisiĆ³n Bassiouni, presentado en mayo de 1994, coincidieron en afirmar el carĆ”cter sistemĆ”tico de las violaciones.

ExplotaciĆ³n sexual

SegĆŗn fuentes de la UNODC, durante la dĆ©cada 1990-2000, el trĆ”fico de personas con destino en la prostituciĆ³n se cobrĆ³ 33 millones de vĆ­ctimas, tres veces mĆ”s que el trĆ”fico de esclavos africanos durante cuatrocientos aƱos calculado en 11.500.000 personas.
Este, tambiĆ©n, es un crimen universal. Las mujeres captadas con engaƱos o por la fuerza pueden pertenecer a cualquier paĆ­s, principalmente paĆ­ses donde la poblaciĆ³n sufre carencias econĆ³micas o paĆ­ses en guerra, y el destino puede ser su propio paĆ­s o cualquier otro, en este caso, principalmente paĆ­ses ricos.
feminicidio  
El feminicidio es el crimen contra las mujeres por razones de gĆ©nero. Es un acto que no responde a una coyuntura ni actores especĆ­ficos, pues se desarrolla tanto en tiempos de paz como en tiempos de conflicto armado y las mujeres vĆ­ctimas no poseen un perfil Ćŗnico de rango de edad ni de condiciĆ³n socioeconĆ³mica. Sin embargo, existe mayor incidencia de la violencia en mujeres en edad reproductiva. Los autores de los crĆ­menes tampoco responden a una especificidad ya que estos actos pueden ser realizados por personas con quienes la vĆ­ctima mantiene un vĆ­nculo afectivo, amical o social, como por ejemplo familiares, parejas, enamorados, novios, convivientes, cĆ³nyuges, exconvivientes, excĆ³nyuges o amigos. TambiĆ©n es realizado por personas conocidas, como vecinos, compaƱeros de trabajo y de estudio; de igual forma que por desconocidos para la vĆ­ctima. Asimismo, puede ser perpetrado de manera individual o colectiva, e incluso por mafias organizadas.

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